La delincuencia y consumo desmedido de licor a diario está afectando la seguridad en las calles y barrios tradicionales de Huaraz, las personas más afectadas son las madres humildes y los turistas que llegan a esta región, esto sucede principalmente en el boulevard del barrio de Nicrupampa.
Esos delincuentes no temen a los policías de la zona y comenten sus atracos en plena luz del día. Roban animales, celulares e incluso ropa de los cordeles y prendas íntimas. ¡Ni una gallina se puede criar en esa zona!
Invoco a que pobladores de Huaraz ayuden a capturar a esos malhechores y denunciarlos para frenar esta lacra social que da una imagen negativa a nuestra provincia.
Huaraz debe ser una ciudad ejemplo, sin delincuentes ni prostitutas. Somos una comunidad de personas humildes, pero eso no implica que deban existir ladrones entre nosotros. Son jóvenes entre 15 y 30 años de edad, llenos de fuerza y esperanzas y no es posible que la ociosidad los incite a caer en vicios como las drogas, alcohol y sexo.
¡Es momento de asumir que existe un grave problema en Huaraz y tomar acciones efectivas para detenerlo!