Insólito, pero cierto. Los letreros ubicados en el cruce de las avenidas Domingo Orúe y Manuel Irribaren, en el distrito de Surquillo, se encuentran en un estado lamentable. No solo están oxidados e incluso deformados por inescrupulosos, sino que los nombres de las mencionadas avenidas han desaparecido por la acción del tiempo, desorientando a los transeúntes que no viven en la zona.