La ciudad de Saint Andrews (Escocia), lugar donde Kate Middleton y el príncipe Guillermo se conocieron mientras ambos estudiaban en la Universidad, se vistió de fiesta para ver en pantalla gigante la Boda Real. Muchos de los participantes vistieron sus mejores galas, cual si se encontraran en la mismisima boda en Londres. Cuando Guillermo y Catherine aparecieron en pantalla en diversos momentos de la ceremonia, los asistentes no dejaban de gritar, son como ´rockstars´. El público, en su mayoría jóvenes, presenció la Boda seguida de presentaciones artísticas: bandas de gaitas, bandas de música, cantantes a capella, entre otros. Mucha celebración para un acontecimiento importante en la comunidad británica.