Pobladores de los caseríos de de Otuzco atacan a los peregrinos y público en general y tratan de impedir la salida de la virgen de la puerta quien se dispone a hacer su visita a la ciudad de Trujillo. Lanzando piedras, agua caliente, quemando llantas causan pánico entre los visitantes que se disponían a acompañar a esta venerada imagen.