¡No quería hacerlo por temor! Primero temía el cómo me afectaría el proceso y el escándalo a mí y a mi familia, y también, por qué no decirlo… ¡por protegerlo a él y a sus hijos! ¡Tampoco estoy denunciando a un asaltante desconocido que me dio un machetazo en la calle y me mutiló un brazo! Estoy acusando a un ser a quien amaba profundamente, que era el centro de mi vida, en quien confiaba ciegamente y de quien dependía hasta de mis más básicas necesidades. ¡Ese ser no me rompió de un solo golpe! ¡No! Él fue, en el santuario de nuestro hogar, sistemática y prolongadamente mutilando mi psiquis y mi alma, cual escultor rompiendo la piedra con su cincel… esculpiéndome a su antojo. ¡Hoy un golpecito, mañana tal vez ninguno, pasado… diez de un solo! ¡Qué difícil ha sido! ¡Me sentía tan débil e indefensa! Sin embargo, después de haber sido prácticamente empujada por sus acciones a la denuncia, buscando protección, hoy que he roto el silencio me siento fortalecida y segura. Pero debemos saber que no estamos solas, que aunque falta mucho por hacer, hay leyes, organizaciones e instituciones a las que podemos recurrir y que hay personas deseosas de ayudar a eliminar esta lamentable realidad que se vive en tantos hogares. Siempre he creído que para que se acabe la violencia y comience la sanación de sus víctimas, el silencio debe ser roto. En el pasado yo misma he exhortado y he animado a otras mujeres a que se atrevan a romperlo, aunque cuando me tocó a mí, no quería ni me atrevía a hacerlo… Pero ya lo hice: ¡Ya rompí el silencio! Ojalá y mi testimonio sirva para dar fortaleza a quien la necesite para romper las cadenas de la violencia. La forma más común de violencia que sufren las mujeres es la violencia física infligida por la pareja. Por término medio, al menos una de cada tres mujeres ha sido golpeada, forzada a mantener relaciones sexuales, o sufrido otro tipo de malos tratos a manos de su pareja a lo largo de su vida. Se calcula que a nivel mundial, una de cada cinco mujeres se convertirá en víctima de violación o intento de violación en el transcurso de su vida. Unidos para poner fin a la violencia contra las mujeres.