Mi Perú es una tierra bendecida en riquezas naturales y aún más en la gente que lo habita, esto lo he podido comprobar en las diferentes localidades de nuestras zonas alto andinas, quienes desde el amanecer están de pie, listos para ganarse el sustento diario, ya sea en el campo, minas o la crianza de su ganado, pero a la vez se nota esa frustración y tristeza por la falta de presencia de algunas autoridades en sus localidades y esto conlleva a que muchos pueblos estén postrados en esa profunda pobreza que impide el avance de los mismos. A todo ello se suman los embates de la naturaleza, siendo las bajas temperaturas una de las causas del mayor índice de mortandad tanto en niños como ancianos. los que residimos en las capitales de los Departamentos generalmente desconocemos estas realidades, salvo cuando son tocados en los medios de comunicación, entonces un poco como que los vemos de lejos, ya que mientras no le afecte a uno, pues solamente pasará a ser tema de comentario por un momento. Desde el 2009 me ha tocado la gran oportunidad de visitar estas zonas castigadas por efecto de las heladas o friaje con el Proyecto Muro Trombe-SENCICO, perteneciente al Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento...(desconocido en la Capital de la República y muy poco publicitado por el Gobierno Central, a pesar que es una iniciativa del mismo Presidente de la República), nuestra meta fue todo un reto que en el 2009 lo coronamos con un éxito total: cerca de 18,000 muros trombe instalados a lo largo de nuestra zona alto andina y sobre los 3,500 metros de altura, beneficiando a cerca de 90,000 personas en extrema pobreza. Nuestra labor fue un verdadero reto, ya que hemos venido enfrentando desde lo difícil de la zona, dificultades para llegar a los lugares que más lo necesitaban, a esto se suman los trámites burocráticos que atrasaron desde un principio nuestro trabajo, pero con satisfacción y mucho orgullo ¡lo logramos!. Estos muros trombe (calefactores solares naturales) están dando abrigo y una mejor calidad de vida a estas familias que tanto lo han necesitado. Ello, más que un trabajo es una labor completamente SOCIAL en la que se mezclan la tecnología de SENCICO (líder en el campo educativo del área de la Construcción), el sentido solidario, identificación con los fines para los que este programa social se ha creado y esa fuerza que solamente nos la da ese calor humano de todas las familias que demostraron su agradecimiento, dando lo poco que tenían en sus hogares, como una forma de manifestar su agradecimiento, como una forma de compensar todo el sacrificio que tanto los que estamos inmersos, como también nuestros seres queridos, quienes entendieron que si estábamos lejos de ellos, fue por el hecho que en otras zonas nos necesitaban con urgencia. Hoy ya a mediados de Julio del 2010, no podemos postergar y menos dejar de lado la continuidad de este programa, ya que de ello depende la vida o muerte de niños y ancianos en estas zonas. Somos pocos los que trabajamos, casi de forma anónima en este Programa, pero nuestros esfuerzos se han visto multiplicado por la colaboración desinteresada de muchas autoridades y pobladores quienes nos ofrecieron alimentación, cobijo y esa gran fortaleza humana que vence todo tipo de obstáculos que se siguen interponiendo en el avance de este ambicioso Proyecto Social; aquí no hay intereses políticos de ningún tipo, ni el afán de favorecer solamente a los que depositaron su confianza con sus votos en este Gobierno. Las personas que han impedido de mala forma que Muro Trombe-SENCICO siga atendiendo a los más necesitados solamente Dios y la historia los juzgarán, cargando sobre sus hombros hasta el último día de sus vidas las muertes que ya se han producido por efecto del friaje, nada más por ese interés mezquino y egoísta de bloquear ´todo lo que sale del Gobierno Central´. Pudimos haber cometido errores como cualquiera, que en ese trajinar y en el calor propio de aquellos que quieren hacer más, omiten algo, pero lo que si estoy seguro es que en todo momento tuvimos las mejores intenciones en favor de los que más necesitaron de nuestro humilde trabajo.